Capenke nació como un hobby, respondiendo a una pregunta simple: ¿por qué comprar muebles genéricos si podemos fabricar nosotros mismos los muebles que queremos para nuestra casa?
Así encontramos un lugar donde volcar nuestra creatividad y nuestra pasión por construir cosas de calidad con nuestras propias manos. Fundado por dos amigos amantes de la madera, empezamos trabajando con madera maciza recuperada, con el objetivo de darle una nueva vida a una madera que ya venía con historia.
Elegimos principalmente la madera maciza por su simpleza, su calidez y su nobleza — un material que no necesita disfrazarse de nada para ser hermoso.
Con el tiempo, ese hobby se transformó en Capenke Maderas: hoy seguimos siendo un taller en crecimiento, pero sin perder nuestra raíz artesanal. Cada mueble que sale de acá sigue pasando por las mismas manos, pieza por pieza, con el mismo criterio con el que elegiríamos algo para nuestra propia casa.
Sabemos que elegir los muebles de tu casa no es una decisión menor. Por eso no vendemos "muebles": acompañamos ese momento en el que estás armando el living, el cuarto de tu hijo o el rincón donde vas a recibir a tu gente, y queremos que esa pieza tenga la misma calidez que el espacio que estás creando.
Trabajamos con maderas nobles — como petiribí, paraíso, o las que mejor se adapten a tu proyecto —, con terminaciones cuidadas y un diseño que no le teme al tiempo: nada de tendencias que envejecen mal. Cómodas, racks, mesas, camas, tablas de picada y bancos que se integran a una casa hecha con criterio, no a un catálogo genérico.
Si algo nos define es esto: preferimos hacer menos piezas y hacerlas bien, antes que fabricar mucho y rápido. Esa es la diferencia entre comprar un mueble y comprar tu mueble.
